sábado, 6 de febrero de 2010
jueves, 4 de febrero de 2010
De aljibes y agujeros negros
Tenemos todos los poetas una tendencia a usar lugares comunes, a repetirnos en metáforas y a copiarnos en la forma de rimar o en el modo de pintar cada pena y cada gesto. En mis versos, las aldabas, las Payunias, los Mandalas, los talismanes y los abismos, se repiten y se copian una y otra vez, a pesar del amor, a pesar del desamor y aún de los amantes.
Uno empieza a creer que al fin y al cabo sin importar la intensidad, uno termina sufriendo y gozando de la misma manera, en la misma frecuencia, con la misma escala de notas.
Será por eso que es extraño descubrirse frente a una emoción que inevitablemente evoca una imagen hasta ahora desconocida. Ya pasaron los tiempos de sentirse playa, árbol de frondosa melena o colorido jardín en medio del desierto. No hay paisaje, ni tiempo, ni dimensión. Sólo un extraño remolino que me vuelve cuenco, agujero, espacio, pozo, profundidad. Una emoción que condensa y captura en un mínimo punto, todo lo que brilla, todo lo que vive.
Cuando tu palabra me alcanza, soy el espacio que vive dentro del aljibe, el agua que tu mirada traspasa, el eco de tu voz en las profundidades. Cuando habito en tu aliento, soy aire y agua, masa que no sabe de confines, música que desconoce partituras.
Mas cuando cierras tu puerta para cuidar tus distancias y tu corazón es sólo un espejismo, un chasquido desarma las certezas y vuelvo a quedar acurrucada y desnuda sobre una partícula detenida entre la nada y el todo.
Soledad Lorena
03/04 de febrero de 2010
miércoles, 3 de febrero de 2010
Presencia
Bordear tu silencio
Con mis labios,
Respirar tu nombre
En la distancia,
Florecer mi piel
En tu promesa,
Palpitar tu palabra
Y alcanzar tu mirada.
Del pasado
Un poema no anunciado.
El presente se agiganta
Con sólo saberte a mi lado.
Soledad Lorena
03 de febrero de 2010
domingo, 31 de enero de 2010
Agujeros negros
Uno sabe que en los caminos escarpados de la vida, uno se cruza con guerreros y caminantes que sólo darán razón a un instante. Un alto en el sendero para reconocerse y alentarse a seguir.
Nadie se mudaría a un refugio de montaña ni tejería un sueño sobre la punta de un iceberg.
Pero una se pregunta, para poder comprender, ¿por qué un vagabundo construiría un albergue en zona de voraces vientos blancos (el vórtice de un agujero negro, que en un punto diminuto atrapa todo lo tangible, detiene el tiempo y trastorna los sentidos)?
¿Para qué encendería leños en la estufa, prepararía la ceremonia del té, pondría a secar nuestra ropa, si luego en el preciso instante en que los ojos son espejo de la llama que promete un minuto de calor, y el aliento se confunde con el primer sorbo de té, en ese segundo, detonaría una gélida colisión de estrellas, sin darnos aviso, sin darnos tiempo, siquiera a recoger nuestro ropaje aún si secar?
Como en una escena de ficción, desintegrada su imagen en las paredes que se desmoronan.
Un paisaje que gira velozmente alrededor y me quedo sentada sobre un témpano detenido en el tiempo, desnuda desde la piel hasta el corazón; en las manos el cuenco vacio, porque hasta el té de canela y miel se evaporó en el estallido.
Y una sabe que no habrá muerte piadosa a pesar del latido congelado. Que tendrá que salir a caminar vestida sola con el nombre, vacía de recuerdos y promesas, todo el camino de regreso, desde un par de coordenadas desconocidas en un sitio inalcanzable de la Antártida, hasta llegar a alguna Pampa que nos regale un rayo de sol y un tejido de arena para vestir nuevamente la piel.
Adentro, un río de lava petrificado que anestesia el corazón. Detrás de los párpados, una amnesia que confunde los recuerdos y nos deja sin equipaje ni memoria.
Soledad Lorena
31 de enero de 2010
Nota: para escuchar mientras tanto http://www.youtube.com/watch?v=PNrAm-R1m2Y
PS: I am just so tired, so cold and so lonely that I don't have the courage to beg for a memory, not even to feel. I don't know if I will remember you, I don´t even want you to remember me. I spent so much time waiting, that now I just want to walk away from here, restless and hopeless, far from the arms of angels, moving to a land where nobody cares about madness.
PD: Una eternidad de 12 horas supera en número y cantidad a un lapso de 5 minutos. Y sin embargo la intensidad desvastadora de un instante, puede valer más que la hoja completa de un calendario.
Nota: Un agujero negro u hoyo negro es una región finita del espacio-tiempo provocada por una gran concentración de masa en su interior, con enorme aumento de la densidad, lo que provoca un campo gravitatorio tal que ninguna partícula material, ni siquiera los fotones de luz, puede escapar de dicha región.
La curvatura del espacio-tiempo o «gravedad de un agujero negro» provoca una singularidad envuelta por una superficie cerrada, llamada horizonte de sucesos. Esto es debido a la gran cantidad de energía del objeto celeste. El horizonte de sucesos separa la región del agujero negro del resto del Universo y es la superficie límite del espacio a partir de la cual ninguna partícula puede salir, incluyendo la luz.
El origen de los agujeros negros es planteado por el astrofísico Stephen Hawking en su libro de 1988 titulado en español Historia del tiempo: del Big Bang a los agujeros negros donde explica el proceso que da origen a la formación de los agujeros negros. Dicho proceso comienza posteriormente a la muerte de una gigante roja (estrella de gran masa), llámese muerte a la extinción total de su energía. Tras varios miles de millones de años de vida, la fuerza gravitatoria de dicha estrella comienza a ejercer fuerza sobre si misma originando una masa concentrada en un pequeño volumen, convirtiéndose en una enana blanca. En este punto dicho proceso puede proseguir hasta el colapso de dicho astro por la auto atracción gravitatoria que termina por convertir a esta enana blanca en un agujero negro. Este proceso acaba por reunir una fuerza de atracción tan fuerte que atrapa hasta la luz en éste.
Estrago
Letras desmoronando palabras
Soledades al pie del abismo.
Encontrar un refugio
En medio del viento blanco,
Dejar el ropaje
Al calor de la hoguera,
Aceptar el desafío del tiempo,
Acunar entre las manos
Un cuenco de canela y miel.
Parpadear un ensueño
Y descubrirse sobreviviente,
El alma en colisión
Con un témpano de silencio.
Entumecida desnudez
En una postal que desconoce
Las paredes que abrigaban
La fogata que perdonaba
Los vientos de alta montaña.
Como la flor que despierta
Una mañana de primavera
Y en un desaire de estaciones
El atardecer la sorprende
Con un descaro de invierno,
Que profana los pétalos
Todavía por nacer.
Soledad Lorena
31 de enero de 2010
Conmoción

Hay soledades
Que no entienden de pasiones,
Vagabundos de la vida
Que malgastan el momento
En efímeras limosnas.
Agujeros negros
Que seducen la materia
Detienen los relojes
Y abstraen los espejos.
Como en una telaraña,
Una quimera de abrazo
Contradice los temores
Para que luego sin excusa,
Una supernova arrase sin piedad
Con desiertos y espejismos,
Con pétalos aún por nacer.
La piel no guarda huella,
El corazón contiene su latido,
La ceniza no alcanza
Para recordar una llama.
Soledad Lorena
31 de enero de 2010
Nota: Una supernova (del latín nova, «nueva») es una explosión estelar que puede manifestarse de forma muy notable, incluso a simple vista, en lugares de la esfera celeste donde antes no se había detectado nada en particular. Por esta razón, a eventos de esta naturaleza se los llamó inicialmente stellae novae («estrellas nuevas») o simplemente novae. Con el tiempo se hizo la distinción entre fenómenos aparentemente similares pero de luminosidad intrínseca muy diferente; los menos luminosos continuaron llamándose novae (novas), en tanto que a los más luminosos se les agregó el prefijo «super-».
Sólo un fósforo
Un puente, una escalera, un sueño,
Se construye con precisión y destreza
Con el arte milenario de tejer los pasos.
La destrucción sin embargo
Sobreviene en un instante,
Basta un silencio, una palabra,
Una prisa a destiempo,
Un disimulo, un escudo,
Un embuste que desmorona
Todas las posibles verdades.
Desde el vértice de la nada
La incertidumbre contempla
Un espasmo de pena
Que no cuaja en llanto,
Un rapto de locura
Que desmiente el paisaje.
Soledad Lorena
31 de enero de 2010
viernes, 29 de enero de 2010
Almohada

Simplemente saberse sin resguardo, sentirse en la distancia en una osada cercanía que no necesita afirmaciones.
Apoyar tu nombre en mi almohada, suspirando un abrazo que se añora aún sin recuerdo ni huella.
Desvestir el pensamiento en una nueva mansedumbre de dormir en tus palabras.
Jugar con los latidos y enarbolar la risa en un jardín de instantes que florece sin aviso.
Volverá el desencuentro o ignorará el corazón su Mandala. Nadie ha de saberlo.
Y sin embargo, este minuto, este momento de espera e ilusión, este destello de emoción y contento, vale por sí mismo y abona una tierra sin sembrar.
jueves, 28 de enero de 2010
Descuido
Ella no tomó recaudos, no levantó barreras, no mantuvo escudos. Simplemente se dejó proteger porque después de todo, era sólo un ángel caído haciendo su turno de guardia. Imaginó que ni siquiera era un amigo para atesorar por mucho tiempo. Sino un guerrero de esos que uno cruza en el camino para recordarnos que no estamos solos en la batalla.
No había juegos de seducción desplegados, ni siquiera un atisbo de riesgo en sus palabras o en su voz que alguna vez fue cotidiana. La versión moderna de la amistad epistolar: correos electrónicos, mensajes de texto y llamadas eternas. El desencuentro y la distancia dejaron su huella de ausencia y nostalgia pero aún seguía estando a salvo.

Será por eso, porque no estaba atenta o porque nada en sus ojos, ni en su mirada, ni en sus palabras, provocaba siquiera curiosidad; que cuando él la tomó del brazo para saludarla después del reencuentro, ella se descubrió vulnerablemente atravesada por una ráfaga. Un destello de luz que la transportó en dos segundos a todo un pasado de saberse a salvo, a un incierto futuro de añorar su abrazo. Un fugaz instante donde, como en un rompecabezas, cada charla, cada gesto, cada palabra, cada silencio, le devolvió una imagen completa que llegaba para tocar su corazón sin mediar distancias.
miércoles, 27 de enero de 2010
Destello
Una palabra que despierta el letargo de emociones,
Mi nombre en cadencias apenas conocidas,
Un perdón de ausencias y desencuentros,
Un roce apenas, ni siquiera un abrazo…
Sin embargo, en el cuenco de tu mano
Un destello inaugura en mi piel
Una visión de momentos perdidos,
Un desperdicio de miedos y prejuicios.
Ese destello que puede resumir
El caminó que nunca elegí
O una historia aún por vivir.
viernes, 22 de enero de 2010
Dragón

Dragón
Cuando los dragones se aman se desatan los maremotos, los volcanes lanzan un fuego endemoniado y los huracanes largan una furia que hace pensar que ha llegado el fin del mundo. Por eso a veces, para amarse sin molestar a nadie, vuelan hasta el cielo más alto, donde las estrellas casi están al alcance de la mano.
Y los dragones creen que el mundo queda en calma. Pero se equivocan. Entonces caen rayos y centellas, el cielo parece desplomarse con truenos aterradores, las estrellas fugaces y los cometas de largas colas luminosas corren de un lado para el otro sembrando el pavor, y los tornados enfurecidos se tragan medio mundo.
O la luna o el sol parecen borrarse lentamente en el cielo y todos dicen que hay un eclipse, dando minuciosas explicaciones de cómo la tierra se coloca entre el sol y la luna o la luna delante del sol y etcétera etcétera.
Vanas explicaciones. Las dicen los que nunca miran bien. Si mirasen bien verían claramente la figura de dos dragones que se aman y que van tapando la luz de los astros según se acerquen o se alejen.
Cada vez que alguien piense que está llegando el fin del mundo sólo tiene que abrir los ojos de mirar bien. Los ojos grandes de mirar lejos. Y no creer en tonteras. Pero eso no es nada fácil.
Bendición de Dragón
Que las lluvias que te mojen sean suaves y cálidas.
Que el viento llegue lleno del perfume de las flores.
Que los ríos te sean propicios y corran para el lado que quieras navegar.
Que las nubes cubran el sol cuando estés solo en el desierto.
Que los desiertos se llenen de árboles cuando los quieras atravesar. O que encuentres esas plantas mágicas que guardan en su raíz el agua que hace
Que el frío y la nieve lleguen cuando estés en una cueva tibia.
Qué nunca te falte el fuego.
Que nunca, te falte el agua.
Que nunca te falte el amor.
Tal vez el fuego se pueda prender.
Tal vez el agua pueda caer del cielo.
Si te falta el amor no hay agua ni que alcancen para seguir viviendo.
Maldición de Dragón
Que tengas comida hasta estar harto todos los días de tu vida. Y que vivas muchos años. Que nunca te falten ni el agua ni la luz. Que los senderos sean suaves cuando los camines. Que las espinas se aparten de tu lado. Que tus enemigos te dejen pasar sin atacarte. Que ningún dolor te hiera en el costado. Que nadie te lastime a traición. Que nadie te ofenda ni siquiera con un gesto. Que tengas todo lo que se pueda desear, por largos, larguisimos años.
Pero que te falte el amor.
sábado, 19 de diciembre de 2009
The Hour Glass
by: Ben Jonson (1572-1637)
- Do but consider this small dust, here running in the glass,
- By atoms moved.
- Could you believe that this the body was
- Of one that loved?
- And in his mistress' flame playing like a fly,
- Turned to cinders by her eye?
- Yes, and in death as life unblest,
- To have't expressed,
- Even ashes of lovers find no rest.
viernes, 4 de diciembre de 2009
Meanwhile
There is no love but the restless stirring
Of weak emotions surrendering to seduction,
Lonesome roads lead to cliffs and mazes.
You know it is just walking on by life,
You feel it is only a meanwhile affair,
A cut and paste collage pretending a heartbeat.
You accept it is not worth the pain,
Yet the game challenges most sensible words
And a mosaic of appealing tunes
Can turn the voice into a crying river.
Soledad Lorena
4 de diciembre de 2009
De cobardes provocaciones
Prefiero la quietud del desierto
La llanura vasta del silencio,
A la estrella fugaz que detiene
En un instante la chatura
Y provoca el simún de los tiempos.
Un espejismo en la voz
Un mandala en tus ojos
Una aldaba en tus manos.
Y sin embargo
Juegas a los dados con mi nombre
Emprendes retirada sin batalla;
Detrás de ti una polvareda sin besos,
Un cristal que no sabe de ilusiones.
Soledad Lorena
4 de diciembre de 2009
martes, 10 de noviembre de 2009
Sobre sencillez
La sencillez es una de las virtudes más complicadas de este viejo mundo. Cuando uno es sencillo (en su habla, en sus actos, incluso en su poesía) corre el incómodo riesgo de ser tomado por tonto, por babieca. Hay críticos, por ejemplo, que son propensos a elogiar solamente a aquellos poetas misteriosos, cuyas obras son comprendidas por muy pocos. Esos mismos críticos tampoco los entienden, claro, pero tienen cierta habilidad para cabalgar por fuera del misterio, haciendo de su ignorancia una forma inédita de discreción.
Si uno lee a Baldomero Fernández Moreno o a Antonio Machado, y capta la sabiduría de su sencillez, quisiera salir a abrazarlos, como si aún estuvieran ahí, con su pluma en ristre. Cómo enseñan, cómo abren sin prejuicios las puertas de su vida y nos regalan las llaves para que abramos la nuestra.
Todo mandante, ya sea el mandamás como el mandamenos, se afana (sobre todo cuando afana) en no ser sencillo. La dificultad es su muro de contención, su bastión, su blindaje. En la sencillez, los hombres y mujeres se amparan, se comprenden, se alivian. En la complejidad, en cambio, se ven con desconfianza y con rencores. Cómo no tener en cuenta que la muerte es la cumbre de la sencillez.
Mario Benedetti
Vivir adrede
domingo, 25 de octubre de 2009
Cartero
El cartero equivoca su destino y uno, de todos modos, se apodera de la misiva porque asume que el universo conoce planes ajenos a nuestra conciencia. Sabe que el nombre del remitente viste con las tropas enemigas y sin embargo, se aventura a espiar más allá y arriesga una paloma mensajera buscando desafiar al destino y las fronteras.

Durante un instante, una palabra puede ser una carta de amor o una moneda arrojada a la fuente de la ventura.
Durante un instante, la carta equivocada puede ser una hoja de otoño o un rumor de batallas ajenas.
martes, 15 de septiembre de 2009
viernes, 4 de septiembre de 2009
9 de cada 10

Sobre Mujeres y Relaciones
También le va mejor a las mujeres monofásicas, que sólo pueden hacer una cosa bien, digamos mejor, cumplir un solo rol. Las abnegadas, de buena imagen, maternales y que cumplen con los cánones sociales son siempre las esposas ideales (no importa si son frígidas, o tienen fantasías con un actor, o tienen una aventura con su profesor de aerobics o retoman sus estudios para tener nuevas experiencias, o les “duele la cabeza” cinco de cada siete días).
Las inteligentes, prácticas, ejecutivas, capaces de tener su propia caja de herramientas, de manejar toda una empresa o negociar el mejor contrato; son las que ocupan el lugar de las profesionales, tildadas de híbridas o demasiado masculinas, ideales como co-equiper o socia de negocios (si el hombre es lo suficientemente inteligente), pero no como compañera de vida. Convengamos que 9 de cada 10 prefieren una mujer que no piense.
Están las otras, las sensibles artistas que cansadas de probar tanto hombre hueco, terminan compartiendo experiencias entre ellas. Hay otras, pero con los 3 primeros modelos se definen los grupos más comunes de mujeres y por deducción o resultado un sólo grupo de hombres (9 de cada 10) que mantiene contacto con los 3 grupos y se "abastece” de lo que le viene bien de cada una.
Ahora bien, si se cruza con una mujer multifacética, o mejor dicho que trabaje en varias fases (trifásica como mínimo), un detector lo alerta, se refugia en el más moderno bunker antiatómico y guarda la suficiente distancia para no enamorarse ni comprometerse. Porque encontrarse con alguien que cumpla todos sus sueños, cubra todas sus necesidades y hasta haga realidad sus fantasías (y mantenerla a su lado), implica: entrega, coherencia, verdad, trabajo constante consigo mismo y cuidados continuos para con la relación. Siempre digo que las relaciones afectivas, con quienquiera que sea (pareja, hijos, amigos), son como un jardín y que el acto de amar es como la Ceremonia del Té.
Demasiado trabajo (para 9 de cada 10), es mejor quejarse de lo que uno no tiene que trabajar por lo que se quiere; es mejor emparchar el ventanal con retazos de diferentes colores y texturas, que cambiar por un cristal completo que permita una visión entera y diáfana del adentro y del afuera, del otro y del yo.
Todo para justificar o hacer comprensible un pensamiento que dista del que tienen 9 de cada 10.
Soledad Lorena
Febrero 2004
Deseos compartidos

12 deseos / Karina Luna / Publicado El miércoles, 19 de agosto de 2009 a las 0:54 /kariluquitas@hotmail.com
1. Que sea sensible y extremadamente cariñoso, conmigo pero también con la gente que quiero.
2. Que disfrute la comida, el toque de las sabanas y el vino.
3. Que sepa escuchar y que escuche, que sepa equilibrar el diálogo y los silencios facilitando las conversaciones de todo tipo.
4. Que sepa reír y contar chistes, que no sea un payaso. Sino alguien que se ría de la vida.
5. Que sea valiente y sepa decir NO, que le eche valor a la vida y no tenga miedo de ataduras o compromisos, y dado el caso, tenga arrojo para deshacer los nudos si llega a sentirse en algún momento atrapado por mí.
6. Que no sea tacaño, que valore el tiempo y los buenos momentos, que el dinero sólo sea el medio pero nunca el fin.
7. Que sea hogareño, le guste el cine y la literatura y sea capaz de pasarse una tarde entre cojines, leyéndome entre susurros.
8. Que le guste salir, pasear y que cada salida sea una sorpresa, una aventura, una manera diferente de ver las cosas cotidianas.
9. Que no sea celoso ni "celador" que tenga vida propia y me deje tenerla.
10. Que tenga las manos grandes, el cuello largo y la mirada limpia, que no identifique sábado con alcohol.
11. Que sus besos y sus abrazos salgan del corazón y no respondan a rutinas o deberes.
12. Que me quiera y que nunca se atreva a prometerme que será para siempre.
viernes, 28 de agosto de 2009
Sicario

En una mamushka de mi cuarto
martes, 25 de agosto de 2009
Una busca un espejo
fachada imposible
de espectros y verdades,
se confunde con el ruido
y juzga desde el nombre
que viste nuestros miedos.
Pero si cierro los ojos
y guardo en el cuenco
de mi mano tu piel,
basta un minuto de silencio
para saberte entero,
y basta un día de tu ausencia
para añorar lo que no llega.
lunes, 10 de agosto de 2009
Disguise
“Disguise” es una palabra que me gusta más en inglés que en castellano, será que cada lengua tiene palabras que no pueden traducirse con el peso, el sonido y el significado justo. Porque si yo digo “disfraz” suena a carnaval, suena a fiesta, a chaya y a alguna extraña forma de burla.
- Disguise: (vt) Change the appearance of, in order to deceive or to hide the identity of. (n) Dress, actions, manner etc used for disguising. (Eg.) –She made no disguise of her feelings. (She did not hide them).

Así vamos por la vida con nuestras máscaras, fingiendo que todo está bien, fingiendo que estamos al mando y que todo, absolutamente todo está bajo control. Porque aquellos cuya sensibilidad es ínfima, aquellos que han tenido una vida relativamente normal, creen que aquí de esta lado, no estamos bien porque no queremos. Y aquellos que son incapaces de ver en el corazón ajeno piensan que deberíamos ser objeto de algún estudio psiquiátrico, de algún trámite de internación en una clínica que nos volviera más normal. Vamos con el “disguise” porque ya no queremos explicar cómo se siente, ya no intentamos justificar porque duele tanto.
Y uno por las dudas va haciendo el intento, de parecer normal, de no dejar que las emociones nos rebelen o revelen. Anestesiamos, dormimos, escondemos, exiliamos, fingimos, olvidamos, archivamos. Entonces, de repente, el altillo, el sótano o la tumba nos desequilibran, porque el peso de lo sepultado es infinitamente mayor a lo que hay al descubierto, al aire libre, visible y tangible.
Basta un par de lágrimas mínimas, dolorosas, de sal, para recordarnos que en un río subterráneo hay un llanto contenido, una docena de gritos de impotencia y dolor. Basta un corazón perturbado en las noches, por pesadillas que nada saben de nuestro latido, para comprender que la emoción se ha vuelto rancia y oscura, ajena e incomprensible.
Invisible, imperceptible, imperturbable, ya no brillamos, ya no somos, ya no vivimos. Simplemente nos echamos a esperar la muerte que llegue como un manto oscuro, como un olvido eterno, como un silencio largo y calmo.
viernes, 31 de julio de 2009
Abolido y derogado
Que el talismán se deshaga
En una tormenta de arena,
Que no queden cenizas
Ni eco, ni escombros.
Deshago mis conjuros de amor,
Silencio los murmullos
Olvido lenguas sagradas
Para pedirle al destino
Que borre mi nombre
De las hojas de tu vida.
Que ya no encuentres mi rumbo
Que no sepas mi camino
Que tu aliento no agite
Colores que me evoquen.
Que el viento lleve lejos
La bandera de un país
Que hace rato no existe,
Que cada paso se aparte
De un tiempo que no vuelve.
Que no me sueñes ni pienses,
Y que en un asalto de cordura
Un día por fin te preguntes
Si en verdad me conociste.
Desaire

Cobardes inquilinos del desaire
Golpean a la puerta
Llaman a los magos
Apuestan talismanes
Y juntan los talones.
Mas cuando el portal
Muestra su dimensión
Desconocen hasta su nombre
Y maldicen al destino.
O quizá sea yo, disparatada
Que no puedo desnudar mi piel
Si mi corazón no late.
Claro… ingenua y sensible
No supe descubrir
Que buscabas simplemente
Un hueco donde escupir.
El silencio y el desaire
Lapidan la vertiente.
El simún es un recuerdo,
Un espejismo, un delirio.
jueves, 30 de julio de 2009
¿Qué le pasa a los hombres?
Tengo algo dando vueltas hace rato, pero me privé de publicarlo en mi blog, porque no es poesía. Sin embargo anoche recordé el libro de Octavio Paz, “La llama doble” (un libro que recomiendo leer), y me dije, ya es hora. Porque a veces uno no sabe a ciencia cierta si existe la posibilidad de que la libre expresión logre cambiar la realidad, pero en el fondo todo escritor sueña con que las palabras funcionen como un conjuro.
Dice entonces Octavio Paz en su libro:
“La poesía nos hace tocar lo impalpable y escuchar la marea del silencio cubriendo un paisaje devastado por el insomnio. El testimonio poético nos revela otro mundo dentro de este mundo, el mundo otro que es este mundo. Los
sentidos sin perder sus poderes, se convierten en servidores de la imaginación y nos hacen oír lo inaudito y ver lo imperceptible.”
“La relación entre erotismo y poesía es tal que puede decirse, sin afectación, que el primero es una poética corporal y que la segunda es una erótica verbal. (…) El lenguaje es capaz de dar nombre a lo más fugitivo y evanescente: la sensación; a su vez, el erotismo no es mera sexualidad animal: es ceremonia, representación. El erotismo es sexualidad transfigurada: metáfora.”
Claro, eso me pasa por pensar y sentir como Octavio Paz o como Oliverio Girondo: “Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando.” (fragmento de Espantapájaros I – Oliverio Girondo). Entonces uno busca esa poesía cotidiana, uno busca encontrar un hombre que no sea tan pedestre y que juegue el juego de la seducción.
Volviendo a la realidad pedestre, uno siente que las exigencias son cada vez mayores, los hombres sueñan conquistar mujeres que denominan un “minón”, que están re-buenas y que están lejos de “naturalmente bella”. Es decir todo eso que sale a la calle y los hace ratonearse, es el resultado de un trabajo intenso y diario: cuidado del pelo, depilación, maquillaje (aunque se vea natural), ropa adecuada para resaltar los atributos naturales, cuidado de la piel, gimnasio (para mantener cada cosa turgente en su lugar) y algunas otras cosas más. Incluso cuando las mujeres vamos a trabajar, nuestras pares o nuestros superiores consideran que estamos deprimidas o no damos buena imagen sino aparecemos con toda esta producción. La cara lavada de verdad, la pilcha dos talles más grandes y el pelo así como me levanté, no le vende ni al vecino, ni al compañero de trabajo, ni al jefe, ni al hombre que nos gusta.
Sin embargo, ellos, están en una etapa rara, el lema es “lo esencial es invisible a los ojos” y se lo toman muy en serio, pero obviamente para ellos. Entonces, pretenden conquistarte o voltearte (ni hablemos de juegos de seducción), con varios quilos de más, un flotador o una panza que en nosotros no quieren ver; el pelo onda nunca tengo tiempo para la peluquería y estoy rebelde; en el atuendo llevan lo primero que encontraron o la remera de la que son fanáticos, y tienen una aversión fatal al desodorante, el perfume o cualquier cosa que les quite su olor natural de macho después del partido de futbol. Y como si esto fuera poco, y por el mismo precio, están confundidos, no saben bien lo que quieren y por supuesto nada de involucrarse, no vaya a ser que pierdan su “libertad”.
Claro, si uno es de esas que andan buscando la poética corporal, algo de buena seducción, esmero en el arreglo personal y un mínimo de contenido cerebral para poder mantener una conversación fuera y dentro de la cama, termina encerrándose a ver una peli, juntándose con las amigas para ver quién conoció al espécimen más cavernícola y los tipos empiezan a decir: “algo le pasa a esta mina, algo debe tener que está sola.”Tampoco es que uno sea tan exigente, pienso por ejemplo en los animales, ¿acaso el pavo real no tiene la hermosa cola para seducir a su hembra? ¿Acaso el pingüino no busca por toda la costa el mejor guijarro para regalarle a su hembra? ¿Acaso algunos pájaros no cantan su mejor melodía para seducir a la hembra elegida? A lo mejor es que vi muchas películas románticas, a lo mejor es que la poesía ya no está de moda. Y entonces ellos piensan que lo mejor que tienen para ofrecerte es su sueño de ser como Homero Simpson y el amigo que tienen entre las piernas.
¿Qué les pasa a los hombres?domingo, 26 de julio de 2009
Implacable el Simún
despoja de arenas
las venas abiertas
de la tierra dormida.
Arroyos latentes
que vuelven a la vida
sin encontrar su cauce.

En un instante
el agua ya no para,
el cielo provoca
un latido que no espera.
Entre el Simún y la oleada
un talismán con tu nombre.
Soledad Lorena
26 de julio de 2009
Nota: Un simún (en árabe samûn, de samm "viento venenoso") es un temporal fuerte, cálido y seco de viento y arena, que sopla en el Sahara, Palestina, Jordania, Siria, y los desiertos de Arabia. Su temperatura puede sobrepasar los 54°C, con una humedad por debajo del 10%.
La tormenta se mueve en forma súbita y circular (como un ciclón), transportando nubes de polvo y arena, lo que produce en personas y animales un efecto de asfixia e hipertermia. Esto se atribuye al hecho de que el viento cálido provee más calor al cuerpo del que puede ser evacuado por éste mediante la evaporación del sudor. Un simún se desarrolla rápidamente y sin señales que prevean su aparición, aunque su temporada más propicia es entre mediados de junio y mediados de agosto. Dentro de estas fechas, los simunes se presentan con silbidos violentos, y la arena en suspensión tiñe de anaranjado la nube que se desplaza a gran velocidad, y matando a cualquier ser vivo que alcancen sus ráfagas. (Fuente: Wikipedia)