viernes, 28 de agosto de 2009

Sicario


En una mamushka de mi cuarto
en una celda secreta de tiempo,
me atrevo y te sueño
agitando mi aliento en tu recuerdo,
diminutos latidos tapiando
un patio de emociones prohibidas,
imprevista primavera,
espejismo o barbarie
de un invierno en cadena perpetua.

Mas, sujeto tu nombre
sin murmurarlo apenas
pues tu corazón es cautivo
de tus miedos mercenarios.

Besarte es un abismo
de inauditas verdades,
una busqueda vana
de amores condenados.

martes, 25 de agosto de 2009

Una busca un espejo

fachada imposible

de espectros y verdades,

se confunde con el ruido

y juzga desde el nombre

que viste nuestros miedos.


Pero si cierro los ojos

y guardo en el cuenco

de mi mano tu piel,

basta un minuto de silencio

para saberte entero,

y basta un día de tu ausencia

para añorar lo que no llega.


lunes, 10 de agosto de 2009

Disguise

“Disguise” es una palabra que me gusta más en inglés que en castellano, será que cada lengua tiene palabras que no pueden traducirse con el peso, el sonido y el significado justo. Porque si yo digo “disfraz” suena a carnaval, suena a fiesta, a chaya y a alguna extraña forma de burla.

  • Disguise: (vt) Change the appearance of, in order to deceive or to hide the identity of. (n) Dress, actions, manner etc used for disguising. (Eg.) –She made no disguise of her feelings. (She did not hide them).

Así vamos por la vida con nuestras máscaras, fingiendo que todo está bien, fingiendo que estamos al mando y que todo, absolutamente todo está bajo control. Porque aquellos cuya sensibilidad es ínfima, aquellos que han tenido una vida relativamente normal, creen que aquí de esta lado, no estamos bien porque no queremos. Y aquellos que son incapaces de ver en el corazón ajeno piensan que deberíamos ser objeto de algún estudio psiquiátrico, de algún trámite de internación en una clínica que nos volviera más normal. Vamos con el “disguise” porque ya no queremos explicar cómo se siente, ya no intentamos justificar porque duele tanto.

Y uno por las dudas va haciendo el intento, de parecer normal, de no dejar que las emociones nos rebelen o revelen. Anestesiamos, dormimos, escondemos, exiliamos, fingimos, olvidamos, archivamos. Entonces, de repente, el altillo, el sótano o la tumba nos desequilibran, porque el peso de lo sepultado es infinitamente mayor a lo que hay al descubierto, al aire libre, visible y tangible.

Basta un par de lágrimas mínimas, dolorosas, de sal, para recordarnos que en un río subterráneo hay un llanto contenido, una docena de gritos de impotencia y dolor. Basta un corazón perturbado en las noches, por pesadillas que nada saben de nuestro latido, para comprender que la emoción se ha vuelto rancia y oscura, ajena e incomprensible.

Invisible, imperceptible, imperturbable, ya no brillamos, ya no somos, ya no vivimos. Simplemente nos echamos a esperar la muerte que llegue como un manto oscuro, como un olvido eterno, como un silencio largo y calmo.

viernes, 31 de julio de 2009

Abolido y derogado

Que el talismán se deshaga

En una tormenta de arena,

Que no queden cenizas

Ni eco, ni escombros.

Deshago mis conjuros de amor,

Silencio los murmullos

Olvido lenguas sagradas

Para pedirle al destino

Que borre mi nombre

De las hojas de tu vida.

Que ya no encuentres mi rumbo

Que no sepas mi camino

Que tu aliento no agite

Colores que me evoquen.

Que el viento lleve lejos

La bandera de un país

Que hace rato no existe,

Que cada paso se aparte

De un tiempo que no vuelve.

Que no me sueñes ni pienses,

Y que en un asalto de cordura

Un día por fin te preguntes

Si en verdad me conociste.

Desaire


Cobardes inquilinos del desaire

Golpean a la puerta

Llaman a los magos

Apuestan talismanes

Y juntan los talones.

Mas cuando el portal

Muestra su dimensión

Desconocen hasta su nombre

Y maldicen al destino.

O quizá sea yo, disparatada

Que no puedo desnudar mi piel

Si mi corazón no late.

Claro… ingenua y sensible

No supe descubrir

Que buscabas simplemente

Un hueco donde escupir.

El silencio y el desaire

Lapidan la vertiente.

El simún es un recuerdo,

Un espejismo, un delirio.

jueves, 30 de julio de 2009

¿Qué le pasa a los hombres?


Tengo algo dando vueltas hace rato, pero me privé de publicarlo en mi blog, porque no es poesía. Sin embargo anoche recordé el libro de Octavio Paz, “La llama doble” (un libro que recomiendo leer), y me dije, ya es hora. Porque a veces uno no sabe a ciencia cierta si existe la posibilidad de que la libre expresión logre cambiar la realidad, pero en el fondo todo escritor sueña con que las palabras funcionen como un conjuro.

Dice entonces Octavio Paz en su libro:

“La poesía nos hace tocar lo impalpable y escuchar la marea del silencio cubriendo un paisaje devastado por el insomnio. El testimonio poético nos revela otro mundo dentro de este mundo, el mundo otro que es este mundo. Los

sentidos sin perder sus poderes, se convierten en servidores de la imaginación y nos hacen oír lo inaudito y ver lo imperceptible.”

“La relación entre erotismo y poesía es tal que puede decirse, sin afectación, que el primero es una poética corporal y que la segunda es una erótica verbal. (…) El lenguaje es capaz de dar nombre a lo más fugitivo y evanescente: la sensación; a su vez, el erotismo no es mera sexualidad animal: es ceremonia, representación. El erotismo es sexualidad transfigurada: metáfora.”

Claro, eso me pasa por pensar y sentir como Octavio Paz o como Oliverio Girondo: “Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando.” (fragmento de Espantapájaros I – Oliverio Girondo). Entonces uno busca esa poesía cotidiana, uno busca encontrar un hombre que no sea tan pedestre y que juegue el juego de la seducción.

Volviendo a la realidad pedestre, uno siente que las exigencias son cada vez mayores, los hombres sueñan conquistar mujeres que denominan un “minón”, que están re-buenas y que están lejos de “naturalmente bella”. Es decir todo eso que sale a la calle y los hace ratonearse, es el resultado de un trabajo intenso y diario: cuidado del pelo, depilación, maquillaje (aunque se vea natural), ropa adecuada para resaltar los atributos naturales, cuidado de la piel, gimnasio (para mantener cada cosa turgente en su lugar) y algunas otras cosas más. Incluso cuando las mujeres vamos a trabajar, nuestras pares o nuestros superiores consideran que estamos deprimidas o no damos buena imagen sino aparecemos con toda esta producción. La cara lavada de verdad, la pilcha dos talles más grandes y el pelo así como me levanté, no le vende ni al vecino, ni al compañero de trabajo, ni al jefe, ni al hombre que nos gusta.

Sin embargo, ellos, están en una etapa rara, el lema es “lo esencial es invisible a los ojos” y se lo toman muy en serio, pero obviamente para ellos. Entonces, pretenden conquistarte o voltearte (ni hablemos de juegos de seducción), con varios quilos de más, un flotador o una panza que en nosotros no quieren ver; el pelo onda nunca tengo tiempo para la peluquería y estoy rebelde; en el atuendo llevan lo primero que encontraron o la remera de la que son fanáticos, y tienen una aversión fatal al desodorante, el perfume o cualquier cosa que les quite su olor natural de macho después del partido de futbol. Y como si esto fuera poco, y por el mismo precio, están confundidos, no saben bien lo que quieren y por supuesto nada de involucrarse, no vaya a ser que pierdan su “libertad”.

Claro, si uno es de esas que andan buscando la poética corporal, algo de buena seducción, esmero en el arreglo personal y un mínimo de contenido cerebral para poder mantener una conversación fuera y dentro de la cama, termina encerrándose a ver una peli, juntándose con las amigas para ver quién conoció al espécimen más cavernícola y los tipos empiezan a decir: “algo le pasa a esta mina, algo debe tener que está sola.”

Tampoco es que uno sea tan exigente, pienso por ejemplo en los animales, ¿acaso el pavo real no tiene la hermosa cola para seducir a su hembra? ¿Acaso el pingüino no busca por toda la costa el mejor guijarro para regalarle a su hembra? ¿Acaso algunos pájaros no cantan su mejor melodía para seducir a la hembra elegida? A lo mejor es que vi muchas películas románticas, a lo mejor es que la poesía ya no está de moda. Y entonces ellos piensan que lo mejor que tienen para ofrecerte es su sueño de ser como Homero Simpson y el amigo que tienen entre las piernas.

¿Qué les pasa a los hombres?

domingo, 26 de julio de 2009

Implacable el Simún

despoja de arenas

las venas abiertas

de la tierra dormida.

Arroyos latentes

que vuelven a la vida

sin encontrar su cauce.

En un instante

el agua ya no para,

el cielo provoca

un latido que no espera.



Entre el Simún y la oleada

un talismán con tu nombre.


Soledad Lorena

26 de julio de 2009

Nota: Un simún (en árabe samûn, de samm "viento venenoso") es un temporal fuerte, cálido y seco de viento y arena, que sopla en el Sahara, Palestina, Jordania, Siria, y los desiertos de Arabia. Su temperatura puede sobrepasar los 54°C, con una humedad por debajo del 10%.

La tormenta se mueve en forma súbita y circular (como un ciclón), transportando nubes de polvo y arena, lo que produce en personas y animales un efecto de asfixia e hipertermia. Esto se atribuye al hecho de que el viento cálido provee más calor al cuerpo del que puede ser evacuado por éste mediante la evaporación del sudor. Un simún se desarrolla rápidamente y sin señales que prevean su aparición, aunque su temporada más propicia es entre mediados de junio y mediados de agosto. Dentro de estas fechas, los simunes se presentan con silbidos violentos, y la arena en suspensión tiñe de anaranjado la nube que se desplaza a gran velocidad, y matando a cualquier ser vivo que alcancen sus ráfagas. (Fuente: Wikipedia)

jueves, 9 de julio de 2009

Pasaje

Hay momentos, hay días en que la vida es sólo un pasaje. Uno sabe que está ausente, uno renuncia a escribir porque la poesía está exiliada en el mismo equipaje que nuestras alas.
Sin embargo, hay una sensación de saber que se puede, una y otra vez, renacer, sentirse viva en las mínimas cosas.
Y entonces quizá, después del exilio, de la siesta, del luto,que todos condenan y nadie comprende... Después, simplemente, respire...

miércoles, 1 de julio de 2009

Invierno

¿Quién me robado el mes de abril? Pregunta Joaquín Sabina en una canción, por su primavera perdida. Claro, porque en el hemisferio norte, la primavera comienza en ese mes… Entonces, ¿qué sucede cuando el corazón o quizá el alma ha perdido su norte? Cuando no sabe do va o do camina… Varada en un largo invierno, los pájaros extraviados olvidan cambiar la estación y el sol se apoltrona y se cansa de esperar su hora. No hay hemisferio ni latitud, es una dimensión sin coordenadas donde la vida hiberna hasta que un destello, por fin, como en un sueño, acomoda todo en su sitio.

Ramas

¿Sabe la rama

que el viento la arroja

hacia un vacío

que proyecta su muerte?

¿Acaso alguien se percata

cuando en brusca caída

la rama del árbol

para siempre separa?

El árbol tendrá otra vez

su fiesta en primavera,

la rama simplemente

será un dejo de materia,

partícula indecente y anónima

de un puñado de suelo.

Inerte




No es la quietud del agua
que cobija una oleada.
No es el silencio del aire
que espera la sudestada.


Quizá se parezca a la hoja
que inanimada espera
una revolución de tinta.
No es el sopor de la siesta
aventurando una noche de estrellas.
No es la brasa inerte
que aguarda la llamarada.

No son cenizas ni huesos,
no soy sosiego ni paz,
un dejo de inmóvil mortaja
que no extraña cadáver
y sin embargo seduce
ánimas de quien sabe dónde.

Soledad Lorena
01 de julio de 2009

Está sonando Sabina y parte de la letra dice:
"Esta sala de espera sin esperanzas..."
"...Esta campana muda en el campanario..."
(Joaquin Sabina: Nos sobran los motivos - En vivo)

miércoles, 17 de junio de 2009

Instante

Eso, la vida es siempre un instante. Una suma de instantes, o una resta, quién sabe…

Detrás del vidrio, la vida, la gente que corre, va, suma, junta, separa, juzga, decide, reparte y recauda. La vida, de los que creen saber de qué va la vida.

De este lado, un aviso de retorno devuelto por no encontrar al destinatario, una carta sin fecha ni sello.

Allí abajo, aquí abajo, ese envoltorio marchito que se resiste a emprender vuelo y se acurruca en un vientre que nunca supo. Un olvido de todo, una ausencia de nombre, una carencia de latido. Después del exilio de las gentes y los pueblos, viene el exilio de uno mismo, cuando uno sabe que no tiene ni origen ni destino, pero ya no sabe por dónde va el camino.

Frente a ese montón de nada, un simple mensajero, trayendo palabras que tantas veces leíste, que tantas veces contaste. Nada nuevo, nada fácil, nada bueno… Saber que nadie vendrá al rescate, que no habrá abrazo conteniendo el silencio, que no habrá beso robando el suspiro, que no habrán manos acompañando el camino. Pero está ahí, sabe y comprende, ve y escucha. Nos recuerda que Dios está y que él siempre atiende nuestras súplicas aunque no pueda hacer lo que nosotros quisiéramos.

Y con eso hoy basta. Con saber que en un instante alguien comprende, sabe y escucha sin que tengamos que dar una tratado de explicaciones para mostrar lo que sucede.

Con eso basta, recordar lo que se siente una lágrima atravesando la Payunia de soledades, y saber que esa lágrima trae recuerdos de nuestra esencia perdida.

Con esto alcanza, saber que hay arameo más allá de los libros.

viernes, 12 de junio de 2009

Poesía diferente



Debería exisitir un modo diferente de escribir poesía, algo así como respirar un poema.

Eso, respirar un poema y dejar que el aliento dibuje y escriba, vibre y cuente, toque y alcance. Y entonces, mágicamente, un abrazo silencioso y cálido, nos envuelva y simplemente nos comprenda.






lunes, 18 de mayo de 2009

Rubor


Un fugaz instante donde una presencia se anuncia antes de su llegada. Un rubor que se enciende cuando golpea a la puerta. Un latido se agita cuando se sienta frente a mi. Las mejillas se encienden sin disimulo. Y en ese breve instante me siento viva. Sonrío cuando se ha ido por sentirme fresca y joven, aunque se que ni debo ni puedo tratar de alcanzarlo. Nuestras vidas corren a destiempo.

No puedo esbozar un poema, ni siquiera atinar unos versos. Será por miedo a darle vida a este palpitar que un sueño logró la extraña coincidencia y excusa necesaria para generar el encuentro.

No importa.

Por un instante, por un momento me he sentido terriblemente viva.

No puedo, no debo, si quiero me muero, decía algún poema escrito en tiempos de amores.

Quien sabe...

viernes, 1 de mayo de 2009

Where is love?


De repente, como un tajo en la tierra ausente de jardines, un hilillo de lágrimas abre su doloroso paso por el surco ahogado de la pena.
Y entonces uno recuerda cuánto hace que el latido no se agita por la simple emoción de descubrir un gesto que nos hace únicos y mágicos. Se pregunta, si habrá olvidado lo que hacer, es más, si en realidad hay algo que uno pueda hacer para cambiar la vida de otro y como dice la canción, “yo puedo hacer que amanezcan alelíes en tu ventana”. Es que se pierden las ganas y la desidia de la soledad va secando el aliento y dejando rastros de anestesia que el tiempo cultiva como huellas petrificadas de un tiempo que ya no existe.
¿Será que hay un tiempo para el desamor? ¿Otro para el amor intenso? ¿Otro para el mal de amores? ¿Y otro que finalmente llega como sentencia, como decreto que salda las deudas y escucha nuestro clamor de cesar las penas? ¿Será entonces que llega el tiempo de la nada, del vacío de la ausencia absoluta de amor?
Quizá, uno deja de buscar y hasta pierde la esperanza de ser encontrado. Quizá, después del exilio que decretan las huestes, después de la hoguera en la plaza de las vanidades, llega el exilio de uno mismo… Y entonces, cómo cuesta encontrar el camino de regreso...

sábado, 13 de diciembre de 2008

Deslucido

Uno se cansa, se agota, se seca,
de salir a buscar, de quedarse esperando,
de ensayar nuevos colores
o camuflarse en la indiferencia,
de callarse y guardar,
de gritar y aventurar,
de lanzar tantas botellas
a un océano muerto de soledad.
Uno deja de seducir
y olvida por completo
la sensación de ser.
Uno finalmente se anestesia
y comprende que ya nada
nos traspasa ni transporta,
uno entiende por fin
tanto zombie que deambula
sin arriesgar su destino.

Ya ves,
ni la poesía ruboriza mi aliento,
ni la pasión agita mi latido.
Es probable,
tal vez
demente y ausent
me despierte una mañana
olvidando quién fui
parecida a tanta gente.

Soledad Lorena Inerte
Noviembre 12, 2008

Sal

Un puñado de sal
en unos ojos de agua,
un ramo de lágrimas
en un ocaso sin tiempo,
una hoja que se escribe
en el silencio escondido
de un corazón adormecido.

Trepar las consonantes del discurso
buscando inaugurar una osadía,
rescatando las huellas del desierto
donde chacales gobiernan la desidia.

Noviembre 14, 2008

Because of your music

An artist
who can sing my name
with his heart,
who can touch my skin
with his voice
who can reach my soul
with his eyes.

A man
who can simply hold
my silence with his hand,
who can find my way
along his path.

Across the bridge of music
I dreamt I could dance
and wander around
the shape of your heart.

Soledad Lorena
At a concert
November 29th, 2008

viernes, 12 de diciembre de 2008

Estoy

Estoy...
si, estoy...
a mitad de camino entre la nada y el todo
navegando en el silencio de una página en blanco,
adormecido el pulso en un verso sin tinta.
Recuerdo mi nombre,
mas no el suspiro.
Recuerdo mi norte,
mas no el rumbo.

Susana despojada de todo

lunes, 6 de octubre de 2008

Silencio II

Es verdad, hay un silencio, un inmenso e interminable silencio.
Mas no es sólo mi silencio.
Hay un silencio tuyo, un silencio testigo de quien sabe que condena propia o ajena
Un silencio de quien no lee, no mira, no escucha, no habla, no llama, no grita, no alcanza.
¿Será que callas o que mi propio silencio me ha vuelto sorda?

Silencio

Hay un tiempo de hacer, de intentar, de creer, de jugarse, de apostar, de desafiar miradas y juicios.
Hay un tiempo de silencio, callada vigilia de vientos que vendrán y aún no se anuncian.
Hay un tiempo para darse tiempo y dar tiempo.
Hay un tiempo que inexorablemente nos demora, nos aquieta, nos adormece y de algún modo nos prepara.
Hay un tiempo y este, o todo o nada, como en una gran perinola de la vida.
¿Dónde estará la musa?
Quizá en alguna mirada, en un resto de suspiro o en el recuerdo de un latido.
El tiempo y la musa son, simplemente, una excusa para volver a ser.

viernes, 13 de junio de 2008

Story

Once upon a time, I saw a man who looked lonely and empty of true love. I thought he was handsome and I felt that if we met we could love each other.

It was not love at first sight, it was not a shock of energy and seduction. It was just a quiet sense of belonging, the view of his heart across his eyes.

He was not always on my mind but I would pay attention every time I heard his name. I wanted to know about him.
He would not see me, he would not realize I was around. May be, I was not beautiful enough for him, then his heart was not worth the effort.

I had the idea that if I kept thinking about him, one day, he would talk to me.

But one day, he moved to another city, very far away. It was said that he went there to meet the woman he loved. I felt sad, not only because he was going to be out of reach, but because I was sure he was not in love and he was meeting the wrong person.
How could I be so sure? How could I expect him to come back sooner or later?

He never caused me sorrow or pain, he does not right now.

But I was surprised indeed when I keept hearing about him and I was amazed by my thoughts when he was in town for a while. I felt I had to tell him, he was wasting his time, and I felt disappointed because he could not see me yet. I did not talk to him, neither looked into his eyes.

It's been a long time and now after some months, he is back again.
Work has been the perfect excuse and it has given us the chance to meet and talk.
It seems he has noticed me, he has even asked me out and he has said it would be good to talk and get to know each other better.
After we talked on the phone I smiled, I laughed. I told myself: "Hey girl, you did it", "You were right from the very beginning":

I'm not going out, I'm not talking to him face to face. I'm writing these lines, instead.
I wonder what the trick is.
At this very moment I'm being stupid and I don't trust myself.
No doubt, I'm afraid of being hurt again.

Soledad Lorena / Susana
June 12th, 2008

Duda

Hay un tiempo
en que el corazón
ya no busca.

No sabe siquiera
si aún puede palpar
otros ojos con su latido.

Ya no cierra las puertas
porque sabe que las lápidas
no atraen visitantes.

Y allí en la huella,
en el gris recuerdo
de un jardín que no está,
un forastero juega ingenuo
con el fósil de mi nombre.

¿Alcanzará con su corazón maltrecho
para regresar de la larga siesta?
¿Por qué no llegaste
cuando aún
encendía los calderos?

Quizá te mire
desde la cortina densa
del llanto contenido
y deje que tus pasos
ignoren mi camino.

Soledad Lorena
12 de Junio de 2008

Día del Escritor

Hoy es el día del Escritor.
Ya lo he olvidado, sólo me lo recordó una amiga y entonces sentí una lejana nostalgia de algo que alguna vez fui.
Cuando uno convive con gentes que son ajenas a nuestra esencia, que condenan nuestro camino; aprendemos, o nos acostumbramos a no volvar, ni siquiera en el papel.
Sumisos, ignoramos la celda pero no ensayamos escape.
Fingimos que somos buenos y aceptamos las reglas.
Evitamos los colores, el brillo y los guiños de magia; así nos aseguramos que no haya más torturas, ni conflicto, ni mazmorra.
Hasta que un día cómo hoy, nos miramos al espejo y nos desconocemos, apoyamos el lápiz en el papel y las palabras torpes no encuentran la poesía, palpamos la piel y un espeso cuero curtido por el viento nos aleja de la alquimia.

¿Han vencido acaso?
¿Habrá un nuevo camino y un nuevo destino?
¿Me dejaré morir en este letargo?

O quizá me armaré de coraje, rescataré mis musas, liberaré la machi y me vestiré de azul para que de un solo tiro fusilen mi memoria.

Soledad Lorena
13 de Junio 2008

Escritores dormidos

Hay escritores que duermen
de tanto camuflarse
entre gentes que no saben
de pasiones y emociones.

Hay musas que perecen
de tanto sofocar el llanto,
camino a descreer
que el amor llega y bendice.

En un cosmos sin dimensión
la arena y los leones
la hoguera y el cadalzo
reunen en las gradas
romanos e inquisidores.

¿Dónde está el poema?
¿Dónde la poesía
de habitar latitudes
que sólo el corazón conoce?

Las manos han perdido el trazo
mis ojos desconocen el horizonte
y la magia ha desvestido mis pasos.
Si llegas a ver mi nombre
petrificado en el viento,
recuérdale que aún queda
un cuerpo vacío de latidos.

Soledad Lorena
12/13 de junio 2008

sábado, 26 de abril de 2008

Suspenso

Minutos suspendidos,
ilusiones contenidas,
lágrimas evaporadas
en el sol a destiempo.

Una palabra vendrá
espada que atraviesa
o pócima que bendice.

De tantos muelles
y tantos andenes,
ya no se cuando vienes
y sin embargo te añoro.

18 de abril de 2008
Soledad Lorena

Rosa

Un instante
un sorbo de brisa,
un pétalo nos conmueve
una espina nos aterra,
una rosa abandonamos.

18 de abril de 2008
Soledad Lorena

viernes, 18 de abril de 2008

Ganas

Ganas de cosas lindas,
de ventanales floridos
en pleno invierno,
de regalos inesperados
de balcones y gardenias,
de milagros cotidianos,
de sueños e ilusiones,
de arcoiris en el desierto,
de perfumadas alelíes
en el patio de cemento,
de duendes y hadas madrinas,
de rescates y epopeyas,
de cartas y poemas,
de viajes y caminos,
de esperas y reencuentros,
de abrazos sin tiempo,
de tardes compartidas,
de nanas y villancicos,
de juegos y caminatas.

Ganas de piedad
compasión y misericordia,
campana de recreo
y hora de rondas.

Extraño mis alas y mi cielo,
mis vuelos y mis sueños,
mis herejías y rebeliones,
mis luchas y emociones,
las legiones de mariposas
huracanando el suspiro,
los caminos inesperados,
los viajes a otra galaxia,
mis banderas y estandartes,
mi credo y mi yo.

Soledad Lorena
Agosto 2004

Sobre mujeres y relaciones

9 de cada 10

Seguramente, le va mejor a las mujeres que no dicen toda la verdad, a las que esgrimen estrategias y analizan cada paso como felino al acecho. Las que no dicen todo lo que sienten o no sienten todo lo que dicen, pero que en definitiva negocian la entrega de su amor en cuotas para asegurar la presa de turno.

También le va mejor a las mujeres monofásicas, que sólo pueden hacer una cosa bien, digamos mejor, cumplir un solo rol. Las abnegadas, de buena imagen, maternales y que cumplen con los cánones sociales son siempre las esposas ideales (no importa si son frígidas, o tienen fantasías con un actor, o tienen una aventura con su profesor de aerobics o retoman sus estudios para tener nuevas experiencias, o les “duele la cabeza” cinco de cada siete días).

Las fogosas, apasionadas, mimosas, y capaces de hacer volar a un hombre (como dice Girondo, sólo puedo hacer el amor mas que volando), esas, son las mejores amantes, relegadas a un puesto en el banco de suplentes de por vida, quizá porque si jugaran de titular, 9 de cada 10 hombres no sobreviviría al ritmo (o su orgullo no lo aceptaría) de amanecer cada día con besos y hacer el amor más de 7 veces por semana (dije hacer el amor, no tener sexo); porque no hay nada como las siestas, los imprevistos y las mañanas, amen de la seducción de todo un día florecida en un vuelo nocturno.

Las inteligentes, prácticas, ejecutivas, capaces de tener su propia caja de herramientas, de manejar toda una empresa o negociar el mejor contrato; son las que ocupan el lugar de las profesionales, tildadas de híbridas o demasiado masculinas, ideales como co-equiper o socia de negocios (si el hombre es lo suficientemente inteligente), pero no como compañera de vida. Convengamos que 9 de cada 10 prefieren una mujer que no piense.

Están las otras, las sensibles artistas que cansadas de probar tanto hombre hueco, terminan compartiendo experiencias entre ellas. Hay otras, pero con los 3 primeros modelos se definen los grupos más comunes de mujeres y por deducción o resultado un sólo grupo de hombres (9 de cada 10) que mantiene contacto con los 3 grupos y se "abastece” de lo que le viene bien de cada una.

Ahora bien, si se cruza con una mujer multifacética, o mejor dicho que trabaje en varias fases (trifásica como mínimo), un detector lo alerta, se refugia en el más moderno bunker antiatómico y guarda la suficiente distancia para no enamorarse ni comprometerse. Porque encontrarse con alguien que cumpla todos sus sueños, cubra todas sus necesidades y hasta haga realidad sus fantasías (y mantenerla a su lado), implica: entrega, coherencia, verdad, trabajo constante consigo mismo y cuidados continuos para con la relación. Siempre digo que las relaciones afectivas, con quienquiera que sea (pareja, hijos, amigos), son como un jardín y que el acto de amar es como la Ceremonia del Té.

Demasiado trabajo (para 9 de cada 10), es mejor quejarse de lo que uno no tiene que trabajar por lo que se quiere; es mejor emparchar el ventanal con retazos de diferentes colores y texturas, que cambiar por un cristal completo que permita una visión entera y diáfana del adentro y del afuera, del otro y del yo.

Todo para justificar o hacer comprensible un pensamiento que dista del que tienen 9 de cada 10.
Soledad Lorena
Febrero 2004

Un no cuento


Se supone que cada cuento ha de comenzar con un “gancho”, una frase u oración clave que capture tu mirada y atrape tu atención, hasta vaciar tu mente de toda idea que no sea la de los habitantes de una historia espectacular o trágica, una muerte, un viaje, una seducción o un delirio.

Y yo te pregunto, ahora que has devenido en lector de mi prosa simplona, ¿seguirás con tu lectura luego de saber que éste es un no-cuento? Luego de saber que he roto con las reglas de: introducción, nudo y desenlace… Mágica fórmula que inventaron escritores para complacerse entre ellos y establecer reglas para que la literatura siguiera un orden y nadie se atreviera a patear el tablero con una formula que otros no conocieran…

¿Quién le pide cuentas al destino cuando una historia cotidiana se queda hecha un nudo de por vida?
¿En qué jurado impugnamos el voto cuando un desenlace nos precipita el escaparate sin previa introducción, ni conflicto?
¿Y qué hay de cuando despertamos personajes de un cuento que alguien más escribió y las opciones de final que el guionista ofrece, no se parecen en nada a nuestros más íntimos sueños?
¿Acaso no te has sentido tentado a escribir tu propio cuento, inventando escenarios, tiempos y personajes?

Yo ya lo hice, pero innumerables paradojas entorpecen la publicación de mis historias en tiempo real. No encuentro los personajes reales y la trama es demasiado simple para que sea comercialmente aceptable: no hay muerte, ni mentira, ni complot, ni malicia.

Hoy escribo desde mi postura póstuma, mi musa se ha dormido en la mano del escribidor de mis días y una peste de ausencias y rutinas ha corrompido cada músculo y cada hueso, mientras mi aliento y latido hibernan entre muros que devuelven sólo sombras.

Yo he golpeado todas las puertas, hice eco cada grito, envié miles de cartas, y he poblado los mares con mensajes irreverentes, he llorado todas mis lágrimas y reído todas mis risas.

Te regalo mi no-cuento para que escribas lo que no puedo, intervengas mi editorial y sacudas el universo.

Yo estoy de piquete domiciliario, no hay más globos ni mensajeros, ni mediadores ni anestesistas. Sólo infinitas copias de esta burla de cuento que ha llegado a tus manos para provocar tu escritura.

Yo sigo aquí, esperando ser el personaje de tu cuento.

Soledad Lorena
Agosto de 2004
Carta para el amor de vida
que no conozco ni recuerdo.

miércoles, 16 de abril de 2008

Tsunami

Uno se relee en las páginas de la vida, hace borradores e imprime sensaciones que parecen permanentes. Y luego, desde una visión global de la novela inacabada, uno descubre que nuestra alma hace y deshace sin darnos aviso.

Estamos tan ocupados en la finitud del instante que nos duele, que dejamos de rastrillar y buscar. Simplemente dejamos arrastrar nuestros pasos por el desierto desvastado, los ojos acostumbrados a una Siberia sin mapa, a una Payunia de sal.

Entonces, de repente, uno tropieza con texturas y colores que destacan sobre el fondo gris. Un brote, un capullo que denuncia un jardín subterráneo, sobreviviente de las cenizas y de la arena del tiempo.

Como una antigua profecía, el amor se redescubre y se reinventa, ajeno a dictaduras del tiempo y mandatos de una sociedad de zombies.

Imponente, el agua emana y fluye, derrumbando diques y muros de acero. A su paso los Simunes del desierto guardan respetuoso silencio. En sus olas y en su marea, nos desviste la vida para descubrir una desnudez que no cubren las palabras.

¿Dónde quedaron las tumbas? ¿Qué fue de las hogueras que todo destruyeron? ¿Cuándo prescribió el efecto de las letales inyecciones de olvido?

La inercia de sobrevivir un dolor tras otro, me hizo creer que mi marchito corazón ya no podía amar. No pude darme cuenta que mi corazón se empeñaba en no enamorarse porque sabía que eran inútiles las cruzadas que intentaban conquistar espejismos.

Sólo un alquimista conoce los pasadizos secretos y posee la llave que abre el gran libro de los conjuros.

Ante esa llave, unicamente rige el mandato de la historia personal que nuestra alma debe transitar.

La mujer salvaje, la maga que todo lo puede, la machi que cura y redime, la esencia de mi nombre sin tiempo, te reconocen a través de los disfraces.

Basta una palabra, un susurro, la cadencia de tu voz y tu mano alcanzándome en la distancia, para saberme viva y plena de coraje.

Basta asombrarse con una carta que encontró su retorno para aceptar y recordar una y otra vez que no se extingue el amor a fuerza de vergonzosas represiones, dignas de dictadores esclavos del miedo y la ignorancia.

Nada sabemos del amor.
No debo entonces comprender este momento.
Me abandono a la tempestad de la verdad que arrasa.
No te espero, porque se que bastará un puente para dormir en tus brazos.
No extraño lo que fuimos, extraño lo que aún no somos.

Finalmente, es cierto. La palabra viaja y alcanza, hace eco en el alma antes que roce nuestro silencio.

Soledad Lorena
Susana / Amante Amada

viernes, 28 de marzo de 2008

Personaje


De algún modo, cada poema o cada historia es como una pócima secreta que pretende rescatarnos de oscuras tormentas o de ignotos escondrijos.
Creemos que finalmente, un día, la persona indicada leerá nuestros versos, interpretará nuestras palabras y vendrá para salvarnos, para escucharnos y comprendernos. Aunque, generalmente, la persona equivocada mal entiende nuestras invocaciones y nos supone delirantes, insanos o dignos de compasión. A veces, incluso, la creación se parece tanto a una obra de arte, que nuestros lectores pueden elogiar nuestra capacidad para plasmar emociones ajenas, para inventar metáforas que nunca existieron.
Cómo un mensaje en una botella lanzada al océano del tiempo, buscamos y escudriñamos el universo todo, para que el amado se sepa amado, para que los Atilas sepan sobre el dolor ajeno, para que los ignorantes conozcan la verdad.

Creemos, o en verdad, creo que la palabra tiene vida propia, una energía en sí misma que la hace invencible y eterna. Entonces, aunque viaje y viaje y dé tantas vueltas alrededor del mundo, atravesando ondas sonoras, campos magnéticos y agujeros negros, finalmente, encontrará un cuenco, un eco, una voz donde expresarse y retornar a su origen.

Un personaje, tal vez, sería lo adecuado, una novela que copie las partes de la vida donde nos encontramos en un callejón sin salida; en una arena de leones rodeados por romanos que aún no comprenden el sentido de la vida; en un punto muerto sin pasaje ni destino. Un punto de inflexión, desde donde ese personaje nos beba y nos aprenda, se vista con nuestros colores y revele nuestros secretos para rebelarse en capítulos donde finalmente, el escritor se desangre en tinta sobre las hojas de la vida.

Sobre el escritorio, un par de borradores, un personaje que aguarda ser leído para cobrar vida y volverse eterno e invencible.

Sobre la silla, una ruana gastada, un vestido vacío y unas flores marchitas.

Desde la ventana, un Dios que escribe y desescribe, que borra y garabatea, que dibuja e inventa, que prueba los límites, que mueve las cruces como ajedrez de pasiones.

En los titulares y en los chismes, una injuria, un desatino, fabulaciones y condenas.

La Paz no estará en mi Nombre, sino en mi Verdad.




Soledad Lorena
De Rebeliones Secretas
Jueves 27 de marzo de 2008