domingo, 5 de enero de 2014

Mírame el silencio

Es un día para que me escuches
sin que diga una sola palabra,
para que me leas 
sin tener yo que escribir
alguno de mis versos,
para que me descubras
sin tener que dibujar un mapa,
para que me entiendas
de sólo mirarme el silencio.

Soledad Lorena ©
5 de enero de 2014


miércoles, 20 de noviembre de 2013

Poema en suspenso

Un globo suspendido
en el borde de un abismo
que interrumpe los caminos
y no sabe de Alisios.

Una palabra sin rastro
que no conoce de idiomas,
no promete aún su eco
y sin embargo ya grita.

Una oscuridad que se renueva
ante los ojos desnudos,
inaugurando la luz
que no recuerda faroles.

Soledad Lorena ©
Desde una quietud inquieta,
desde una serenidad que enciende,
desde una incertidumbre que pacifica.

19 de noviembre de 2013

lunes, 29 de julio de 2013

De penas olvidadas



Una puede guardar una pena,
esconderla bajo siete llaves
dormirla bajo anestesia intensa
y sin embargo basta un sueño
un despertar abrupto
en medio de la madrugada,
entonces todos los ríos
desconocen diques y compuertas
y los dolores se instalan
en una dimensión casi ignorada,
superando la herida inicial
desafiando el tiempo y el espacio.

Soledad Lorena
Julio 29, 2013

Del otro lado



Hay un mundo allí afuera,
detrás de la vidriera
todo lo que no alcanzo,
es el adentro de otros
y es el afuera mío.

Hay un mundo en los libros
en el cine y en los mantras,
un lugar donde todo
se hace posible,
yo navego y lo siento,
sin embargo aquí afuera
en mi perímetro real,
son apenas ilusiones
delirios y fantasías.

A veces creo que no debería leer,
a veces siento que me desgasta
tanto el ir y venir,
entre el mundo de otros
y mi espacio reducido
tan falto de libertades.

Soledad Lorena©
Julio 29, 2013

jueves, 11 de julio de 2013

Hojas



Una mano al azar
sobre un hombro vacío
denuncia largos inviernos,
hojas de otoño
de árboles ajenos,
delirios perdidos
de soledades eternas.

El espejismo de un abrazo
puede ser tan cruel
como el sol del medio día
en la ceguera del condenado.

Soledad Lorena ©
11 de julio de 2013

lunes, 1 de julio de 2013

Ventanas



Si pudiera, iría por la vida como una heroína, usando la luz como espada y el amor como fuego sagrado.  Pintaría murales de colores en los paredones grises, desintegraría la roca en los muros tan altos, derretiría el acero en las murallas blindadas.  Pero por sobre todo, abriría grandes boquetes para inaugurar ventanas.

Ventanas con cortinas etéreas, suaves como pétalos de rosas.  Ventanas para abrir y dejar que el aire, entre a bocanadas.  Ventanas para mirar el mundo y distinguir el horizonte más allá de las fronteras.  Ventanas para soltar las palabras y la música como palomas al viento.  Ventanas para respirar los aromas de jardines ajenos.

Será que cuando abro mis ventanales, siento que la muchedumbre es una gran ciudad de edificios grises, frente a mí sólo muros, mirillas y tapiales.

Tu fortaleza puede parecer segura, libre de polvo y hojas secas, inmune a los vientos de montaña y las lluvias de la pampa.  Pero sin ventanas, sólo te llegan cuotas de sol, migajas de cielo, cuentos de amor y memorias desterradas.

Soledad Lorena ©
01 de julio de 2013


miércoles, 12 de junio de 2013

Jardín

No sé que hay más allá,
sólo sé que aquí en mi corazón,
vive todo un jardín.


Soledad Lorena
12 de junio de 2013


martes, 21 de mayo de 2013

Estoy del otro lado, aquí donde te invito a saltar y no puedes dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estoy en vos, no me alcanzás, no pasás de mi cuerpo, de mi risa, hay horas en que te atormenta que te ame (cómo me gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo voy dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), te atormenta mi amor que no te sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado.
 
Soledad Lorena
Versión adaptada del Poema de Julio Cortázar

 

viernes, 17 de mayo de 2013

Mentiras



La mentira para muchos, es un vicio, un deporte y una costumbre.  Es un manual de excusas, una madeja enredada, una versión diferente de una vida inventada. Ellos terminan tropezando con palabras quebradas, con discursos furtivos que olvidaron su origen.  Ellos terminan tan ciegos de la verdad del otro, que ignoran a veces, si caminan desnudos o se mantienen vestidos.

Soledad Lorena ©
Mayo 2013