Mostrando entradas con la etiqueta escribir. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta escribir. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de febrero de 2022

La Libertad de Escribir

 A veces, escribo desde lo que Soy y Siento.  Otras veces escribo como mensajera que Dios elige para recordarnos su Amor y Sabiduría.

Siempre escribo como un ejercicio de Soberanía personal, como una práctica de meditación, como una manera de sembrar el buen Amor y multiplicar la Luz; pero por sobre todo, como una forma de cultivar la Paz interior.  Ya que solo desde la Paz interior, podemos sostener relaciones sanas con Dios, las personas que nos rodean y el mundo que habitamos.



Te invito a leer el artículo completo desde el Blog en mi página web.

Comparto mi viaje con la escritura: ¿Por qué comencé a escribir? ¿Por qué escribí solo poemas durante casi 40 años? ¿Por qué escribo ahora?

Escrito en una tarde fresca de domingo, desde la escalera, tomando mates, bajo el cielo de San Luis.

Susannah Lorenzo© / Tejedora de Puentes

Soledad Lorena© / Tejedora de Palabras

Meherdeep Kaur© / Tejedora de Magia

sábado, 25 de julio de 2020

Cuando sea famosa

Para muchas personas la fama está asociada con valor agregado, calidad y reconocimiento.  Es decir, una marca, un artista, un producto o un servicio merece ser pagado con grandes sumas de dinero tan solo por haber llegado a la fama y estar en boca de miles y miles de personas.

Hace algunas semanas, una vieja amiga hizo un comentario en uno de mis escritos o publicaciones en Facebook.  De alguna manera valoraba, apreciaba o elogiaba mi creatividad y terminaba su comentario con “deberías escribir un libro”.  A lo cual respondí que tengo muchos libros escritos y editados (en forma independiente). En realidad, tengo al menos una docena de libros publicados en diferentes formatos.  Entonces, ella respondió con algo parecido a: “me refería a una escritora famosa”.

Veamos, ni ella, ni mi familia (salvo dos de mis hijas que han comprado los libros infantiles para mis nietos), ni la mayoría de mis contactos/conocidos/amigos, han comprado o tienen planes de comprar mis libros. (Tengo un par de amigas que siempre compran, difunden y comparten.)

Me quedé pensando en su visión de escritora famosa y por supuesto, no seguí el intercambio de comentarios.  ¿Acaso un escritor no se hace famoso luego de vender muchos de sus libros?   Para eso, estaría muy bueno que cada persona que disfruta de mis escritos y publicaciones, comenzara por comprar al menos un libro.  Luego, podría regalar mis libros para fechas especiales; y entonces, tarde o temprano, vendería tantos libros, que podría ser famosa, sin mediar ninguna editorial. 

¿O un escritor se hace famoso cuando una gran editorial invierte muchos billetes en campañas de difusión y publicidad, presentación y firma de libros y charlas TED?

No es la única persona que mira a la literatura desde ese lugar.  Cualquier lector que visita librerías o compra libros on line, preferirá comprar libros de una editorial reconocida y famosa, antes que apostar a un escritor independiente.


Para publicar en formato tradicional hace falta una gran inversión, para luego tener cajas de libros apiladas en nuestra casa, y vendiendo los ejemplares a precio de costo para poder sobrevivir; o bien, hace falta tener un producto comercial que sea intervenido por editores expertos que nunca llegaron a ser escritores pero que saben qué título, qué palabra y qué tema vende más en este momento.

Los escritores famosos se vuelven esclavos de sus seguidores/lectores que no les perdonan cambios de estilo, tema o finales poco acordes a trabajos anteriores.  El mercado es cruel.  Los escritores 'casados' con alguna editorial terminan escribiendo por obligación y no necesariamente lo que tienen ganas de escribir.

En esta era visual, un libro o escritor famoso es aquel que puede ver su historia o novela en la pantalla del cine, sin importar qué tanto el director cambie el argumento original o los personajes que el escritor vio con su imaginación.



¿Alguna vez me imaginé alguno de mis libros en una película?  
En general, cuando escribimos, vemos las escenas en nuestra mente, los personajes tienen aromas, cadencias, acento, ruidos y tonos de voz.  De algún modo, cada cuento, historia o novela es una pequeña película en nuestra imaginación.  Probablemente, si hemos escrito bien, escenas similares se proyecten en la mente de nuestros lectores.  

Como lectora asidua doy fe de que muy pocas películas son fieles al libro original y no sé si podría aceptar un rédito económico a cambio de ver mi historia destrozada o mis personajes bastardeados de alguna manera.

Pero si existiera tal posibilidad, de una película con todo mi aval y asesoramiento, sería seguramente La Posada de los Muertos.


Mientras tanto, la literatura /edición independiente me permite ser dueña absoluta de lo que escribo y cómo lo escribo y viajar alrededor de diferentes estilos y escribir para diferentes segmentos o variar de intensidad y profundidad, así como de temática.  Puedo estar segura que el título, el contenido y el diseño son coherentes con la inspiración y la creatividad pura que me hace sentir viva.

Como en todo lo que hago en la vida, prefiero calidad y no cantidad.  Es decir, prefiero llegar al corazón y el alma de mis lectores, aunque sean menos de 100 y que mis libros (ahora sus libros) sean leídos y compartidos una y otra vez.  ¿De qué me serviría miles de libros que nunca provocaron, rozaron, movilizaron o sanaron el corazón de mis lectores?  ¿De qué me serviría vender cientos de libros impresos en formato tradicional a personas que comprarían solo por compromiso o para coleccionar en sus bibliotecas?

¿Cuál era mi sueño de niña y adolescente? Ser escritora.  Lo soy.  Quizá, no del modo que imaginé.  En esa etapa de mi vida estaba aún contaminada por estándares de la sociedad que nos etiquetan y nos encasillan en moldes impecablemente iguales.

Probablemente, muchas de las personas que ahora no compran mis libros, lo harían si estuvieran exhibidos en una gran librería, o una editorial de renombre anunciara mi nombre y mi foto con bombos, platillos y luces de neón.


Esas personas, se pierden la calidez, la magia y el arte del trabajo dedicado en el que cada Libro Objeto es una pieza única y tiene gran parte de mi corazón, mi energía y mi alma en cada detalle.  Quizá, cuando sea famosa, no podré responder personalmente sus correos, ni tomar unos mates o una taza de té cada vez que pasan a comprar un libro, ni podré intercambiar mensajes de audio con mis lectores que viven en otras ciudades o países. Seguramente, ya no habrá señaladores o tarjetas personalizadas, no habrán ilustraciones coloreadas a mano, ni cuentas de colores, ni aromas únicos impregnados en cada entrega.  Cada libro será perfectamente igual a otros miles de libros y habrá pasado por cientos de manos hasta llegar a las tuyas.

Quienes han recibido como regalo o han comprado algunos de mis libros editados en formato artesanal, pueden dar fé de que son libros para disfrutar con todos los sentidos.  Y desde ese placer táctil, olfativo y sensual, la lectura llega por Puentes diferentes a la mente, el corazón y el alma de cada lector.



Hace ya bastantes años, presenté Cuentos Cuyanitos a un par de editoriales con sede en Buenos Aires.  Mis escritos fueron devueltos con cientos de comentarios, tachones y círculos en diferentes colores.  Alguien, con muchos años de trabajo como editora y sin haber pisado jamás la zona de Cuyo o una finca del interior, decidía sobre vocablos, giros y párrafos que debían ser cambiados o eliminados.  Sentí, al ver esa revisión, que esa persona no había sentido las historias.  Estaba, además, juzgando como adulto, una historia que debía ser disfrutada por niños.  Fue entonces, que decidí no golpear más puertas, ni prostituir mi estilo o mi creatividad a cambio del aval de un sello editorial.  Me basta con que personas adultas de diferentes países se hayan emocionado al leer Espantapájaros (una de las historias de Cuyanitos), o que los niños se diviertan leyendo las historias y puedan imaginar mundos y lugares que nunca han conocido de forma real.

Como todo artista, escritor o artesano, me encantaría vivir de lo que amo hacer, que mis libros se vendieran de tal manera que los ingresos me permitieran vivir cómodamente y seguir escribiendo o publicando.

Hasta ahora, he regalado, vendido a mitad de precio y sorteado más libros de los que he vendido en su justo valor.  Creo, que cuando comencé a regalar y sortear libros y cupones de descuento, imaginaba que esos lectores, que en forma privada elogiaban mis historias y poemas, elegirían luego mis libros para regalar a otras personas, o al menos recomendarían mi trabajo literario en las redes.  Son muy pocas personas las que reciben algo gratis (ya sea un libro, un servicio o cualquier otro premio) que se toman el tiempo de hacer una devolución pública que sirva para difundir lo recibido.  Creo que también, cuando lo que reciben está conectado a sus emociones y el puente entre su alma y su vida mundana, se lo guardan como un secreto, sintiendo vergüenza o temor de ser juzgados por su círculo familiar o de amigos.

Es que en general, se compra, se comenta, se comparte o se regala, lo que se considera de moda o socialmente aceptable para el grupo que rodea a cada persona.

Escribo poesía, cuentos, novela corta, historias infantiles, cuentos terapéuticos, reflexiones, crónicas y algo más.  O sea, que tienes diferentes estilos para elegir y darle una oportunidad a mis libros. Puedes encontrar gran parte de mi trabajo literario en formato de audio en mi canal de YouTube o puedes descargar material gratuito desde mi página web.  Incluso puedes disfrutar de una Sala de Lectura en mi página web, para conocer cada uno de los estilos y libros.


Si no estás seguro de qué libro regalar, puedes escribirme por correo o whatsapp (aprovecha ahora que aún no soy famosa) para que te oriente sobre la temática o el estilo que sea más adecuado para la persona que lo recibirá.

Si ya has leído alguno de mis libros, te aliento a que te animes y dejes tu experiencia por privado o en forma pública.  Puedes hacerlo en mi página web, en la fan page de Facebook o debajo de los vídeos en  mi canal de YouTubeTu recomendación, tus vivencias, tu experiencia de lectura pueden ser la invitación que otra persona necesita para acercarse a mis libros.

Puedes descargar Tejedora de Cielos en este enlace.

Como siempre, te escucho y te leo.

Soledad Lorena
Tejedora de Palabras
Susannah Lorenzo
Tejedora de Puentes


Puedes auspiciar mi trabajo literario en estos enlaces.
Desde ya, muchas gracias.

Mercado Pago 

PayPal


#leerparasentir
#leerparasanar
#leerparacreer
#vamosaleer
#libroartesanal
#literaturaindependiente
#soledadlorena
#susannahlorenzo

sábado, 3 de diciembre de 2016

¿Quién es Soledad Lorena?







Carromatos
Cada desayuno al amanecer, cada momento en una estación de servicio disfrutando el olor a combustible y el ir y venir de camiones, cada nueva partida, cada ruta por descubrir prometía una aventura diferente.  Sin embargo, al llegar, una nueva rutina se instalaba, un paredón que nos aislaba de cualquier ser extraño porque todo lo desconocido y diferente era un peligro inminente.  No hubo nunca ni telas de colores, ni fogatas a deshora, ni cuentos mágicos, ni danzas ancestrales.  Parecía yo una gitanilla nacida en una tribu de nómades urbanos, ateos de toda religión y arte.
Demasiados desconocidos y ningún lazo.  Demasiadas casas y ningún hogar.  Demasiados sueños y ninguna risa.  Demasiados poemas que ocultar.  Demasiados dibujos que anunciaban que lo divergente se condena.
Ni siquiera la ciudad natal nos reconoce como propios, somos forasteros en cada sitio que intentamos dibujar una raíz.  Lo peor, quizá, fue creer que después de algún aeropuerto, alguna terminal, encontraríamos tal vez, un retazo de cielo, una aldaba latente, un correo inaugurando un destino certero.
Sin embargo,  seguimos caminando, andado y recorriendo, vagando como cuando niña, con los sueños gastados, la esperanza marchita y las manos cansadas de dibujar mapas que el viento nos arranca.
Del otro lado del alambre, un par de camisas blancas nos esperan deseosos de hacer un último intento de volvernos cuerdos y normales.
Del otro lado del vidrio,  tantos insensibles que no comprenden siquiera el sufrir de un corazón desnudo.
De este lado, los despojos, las maletas, los nombres que nadie pronuncia, las lenguas que nadie comprende.
Soledad Lorena
Septiembre 2010
Fragmento del Libro: A Solas


Soledad Lorena es el seudónimo que elegí a mitad de camino entre la niñez y la adolescencia.

Técnicamente es un juego de iniciales, Soledad por Susana, Lorena por Lorenzo; sin embargo Soledad es la sensación que desde la timidez se adueñaba siempre de mis silencios.  Mi hija mayor lleva el nombre Lorena, en honor a mi seudónimo; porque con ella descubrí que la poesía se podía vivir, además de escribir.

A esa soledad infinita que me acompañó desde muy pequeña, primero llegaron los libros que me mostraron otros mundos: El mago de Hoz, Alicia en el País de la Maravillas, Mujercitas y Heidi.  Con los libros yo podía estar donde quisiera y sentirme a salvo, podía juntar mis talones y encontrar mi lugar en el mundo.  Con la lectura llegaron los primeros poemas.  En realidad, la escritura me vestía del coraje necesario para expresar mi sensibilidad y me permitía el tiempo para encontrar la palabra justa. Un sueño, un sentimiento, una verdad callada, un dolor insoportable, una alegría inconfesable o un deseo secreto;  se convertían fácilmente en palabras, versos, estrofas y a veces en prosa.

Mi seudónimo fue en un principio el pasaporte para dejar mi musa en libertad, lejos de prejuicios, condenas y creencias limitantes.  Soledad Lorena podía viajar, vivir donde quisiera, ser feliz a su manera y decir todo lo que sentía a corazón abierto.  Con los años, se convirtió en parte de mi identidad.  Alguna vez alguien me dijo que debía deshacerme de ese seudónimo y ser simplemente la del DNI.  Lo intenté, pero cada vez que firmaba un cuento o un poema, sentía que era como firmar una factura, un presupuesto o una traducción terminada.


"No se puede abordar la cuestión del alma femenina moldeando a la mujer de manera que se adapte a una forma más aceptable según la definición de la cultura que la ignora, y tampoco se puede doblegar a una mujer con el fin de que adopte una configuración intelectualmente aceptable para aquellos que afirman ser los portadores exclusivos del conocimiento."
Clarissa Pinkola Estés
Mujeres que corren con los lobos


He aprendido a respetar y  honrar cada uno de los talentos que vinieron conmigo a esta vida. Soy un todo, un alma con colores y sonidos que muy pocos pueden ver. Soy Susana Lorenzo, profesora y traductora de inglés, locutora y productora radial, con múltiples aptitudes y experiencias laborales que van desde secretaria ejecutiva a coordinadora de proyectos.  Soy Susana, madre, abuela, hija y hermana.  Pero también puedo ser Susie la cocinera creativa o la tejedora de mantitas que alivian las mañas de los más pequeños.  También puedo ser Meherdeep Kaur (mi nombre espiritual), cuando me conecto con mi esencia y la luz de mi alma para conectarme con tu esencia y la luz de tu alma.  Puedo tejer, cocinar, desarrollar un proyecto, traducir, enseñar, coordinar talleres o hacer meditaciones en movimiento.  Pero cuando escribo, cuando mi musa se apodera de mis sentidos y me dicta versos o historias que antes no existían, entonces, soy Soledad Lorena.

3 de diciembre de 2016

viernes, 4 de abril de 2014

Escribir

A veces sueño que escribo,
otras veces escribo lo que sueño
y muchas veces,
despierto cuando escribo.

Soledad Lorena ©
4 de abril de 2014


domingo, 5 de enero de 2014

Mírame el silencio

Es un día para que me escuches
sin que diga una sola palabra,
para que me leas 
sin tener yo que escribir
alguno de mis versos,
para que me descubras
sin tener que dibujar un mapa,
para que me entiendas
de sólo mirarme el silencio.

Soledad Lorena ©
5 de enero de 2014