Mostrando entradas con la etiqueta shakti. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta shakti. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de julio de 2020

Al hombre que me espera con su sonrisa de soles



I Misiva

Perdona la tardanza,
es que me ha llevado tiempo encontrarme
para poder reconocerte.
Tenía que llegar virgen
de miedos y prejuicios
de condenas y destierros.
Anduve perdida buscándote
allí  donde mis carencias
encontraban mares de arena.
Tuve que desandar dolores
y enhebrar rosarios de perdones,
para aprender a celebrar
el hombre sagrado que te habita.
Aprendí a marinar mi piel
en soledades sin tiempo,
para que la sal de tus besos
solo saboree la huella de mi nombre.
Tuve hambre de tu sexo
y maldije los desencuentros,
hasta que en los pliegues sin recuerdo
pude anidar el aliento que fecunda.
Derroché amores
allí donde las piedras
no saben de jardines,
pintaba colores insólitos
allí donde los grises
aseguraban destinos.

A borbotones
regalaba caricias
deseando que algún aprendiz
se aventurara
a rozar mi corazón.

Pintaba graffitis,
escribía poemas,
sembraba botellas
en océanos de humo,
rezaba con premura
y te inventaba en mis cuentos.

Mas tuve que germinar
en la sombra de mis catacumbas,
para reconocerme carcelero
y saber que los cadalsos
eran apenas espejismos
de una niña temerosa
incapaz de dormir en tus brazos.

Me he ahogado en mis ríos subterráneos,
he surcado las heridas
con mis pies descalzos,
y he besado mis cicatrices
con el santo roce
del susurro que cura.



II Manifiesto

Tengo una brújula
que señala nortes
que nadie conoce.
Escribo a contramano
de modas y tendencias,
me subo a la palabra
para navegar cielos
ajenos a los mapas.

Descreo de agoreros y
voy por el sendero 
leyendo pasos y miradas.

Bailo con el viento,
canto con la lluvia
y voy dando saltitos
por los charcos de la vida.

A veces soy gigante
y puedo con casi todo,
otras veces soy pequeña
y me acurruco en un pétalo.

Me divierte inventar 
países  que no existen
poemas que enamoren
y sensaciones que pueblen
el corazón de alelíes.

Tengo un suspiro inaudito
esperando a que tus ojos
colonicen mi latido.



Soledad Lorena©
Tejedora de Palabras 
Experiencia Shakti
03 de julio de 2020
Madrugada









viernes, 17 de enero de 2020

Espirales

Burbujas en tu piel,
cosquillas iridiscentes
en oleadas de besos
con espiral te envuelven
desde un latido inevitable.

Calma como siempre,
en el estribo del puente
tu alma recibe el desatino,
hasta que una chispa enciende
y tu mirada bebe el zumo
de la fuente escondida.

Tu voz danza en mi oído
mientras tu contorno
desnuda los mapas
que mi corazón aprende.

Soledad Lorena
Tejedora de Palabras
© Derechos reservados

Susannah Lorenzo
Tejedora de Puentes


viernes, 3 de enero de 2020

Manifiesto de Amor


Domingo 29 de diciembre de 2019



Celebro, honro, respeto y acepto mi divinidad Shakti que despierta, se arremolina, se enciende e inaugura versos nuevos en la poesía dormida de mi piel.

Me permito sentir y disfrutar cada emoción y cada sensación que nos hace bailar en esos encuentros que sólo nuestras almas conocen.

Sacudo mis miedos en el río que ha inundado mis cuadernos esta tarde y me permito desnudarme mansamente frente a tus ojos que me perturban en la distancia.

Me perdono porque nunca busqué tejer este puente que a fuerza de ternura se tendió entre nuestras almas.


Me perdono porque en cada encuentro invisible tu alma sale pronta a mi cruce y nuestros corazones se sosiegan en la magia de dimensiones donde todo es posible.

Que sólo pueda alcanzarte cuando tu alma así lo quiera.

Que pueda besarte los ojos cada vez que parpadeas sin que mi amor te perturbe o te aparte de tu sendero.

Que Dios me de la sabiduría de la palabra justa y el silencio oportuno.

Que no se aquiete mi latido ni se duerma la alegría de esperarte.  Pero, si de algún modo, mi amor sólo puede hacerte mal, que Dios te quite de mis días y mis mapas; y te lleve allí donde seas bien amado.



Te bendigo Me bendigo
Te honro         Me honro
Te celebro Me celebro
Te perdono Me perdono
Te amo         Me amo



Te perdono porque tu mente y tu corazón eligen hacerse los distraídos mientras tu alma le tiende trampas a tu subconsciente para que dibuje un camino de guijarros blancos.

Te perdono por las palabras que eliges para sumar distancias mientras tu alma escribe subtítulos irreverentes en tu mirada.

Te bendigo, porque tu bello corazón tuvo la luz suficiente para despertar el río dormido bajo glaciares de fecha incierta.

Te bendigo, porque Dios te eligió como Custodio Angelado para mantenerme a salvo cuando todo parecía perdido.

Te celebro, porque tus gestos me rozan el corazón y me devuelven la esperanza.

Quizá no seas el amor que esperaba, y sólo llegaste para anunciar que mi corazón aún puede amar.

Soledad Lorena
Tejedora de Palabras
Susannah Lorenzo
Tejedora de Puentes
© Derechos Reservados


Playlist para el hombre distraído que despertó a la mujer congelada (YouTube)